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sábado, 1 de diciembre de 2012

La concentración, una de las claves del ballet


La concentración implica prestar atención a las señales pertinentes, sin permitir que la atención se dirija a los lugares no correspondientes. Podemos concentrarnos en los estímulos internos o externos, como así también en varios de ellos, según lo que indique la situación. En general, los bailarines poseen la capacidad de concentrarse en situaciones óptimas, pero hay veces que estas se complican (música poco audible, ensayos paralelos en salas contiguas o misma sala, un mal día en la vida personal tanto del bailarín como del ballet etc), en ese caso el bailarín debe hacer un esfuerzo para conseguir concentrarse.


La concentración puede variar en diferentes etapas del ensayo, y también es algo que se puede entrenar. El logro del control de la atención, dependerá de la elaboración de un plan adecuado a las necesidades de cada bailarín. A modo de ejemplo, analicemos la siguiente situación, que muestra los problemas con los que se encuentran los bailarines a la hora de controlar y mantener el foco atencional: Una bailarina necesita perfeccionar la técnica de piruetas que debe realizar junto a su compañero, ella piensa, “nunca me saldrá”. Dichos pensamientos, seguramente provocarán un exceso de tensión muscular en la bailarina que afectará tanto a su nivel de rendimiento como al de su compañero. Este último se sentirá inseguro e impotente al no poder manejar la situación. Se producirá entonces, ausencia de concentración que afectará tanto al desempeño técnico como emocional dentro de la pareja de baile. Por consecuencia, la falta de sintonía entre los mismos, durante el momento breve de ejecución de los giros, perjudicará a la totalidad de la pieza de baile elegida. Muy fácil es perder la concentración y muy difícil recuperarla.


Algunas personas no pueden olvidar lo que sucedió anteriormente, sobre todo si lo consideran un error grave. Centrarse en sucesos del pasado impide que la atención sea puesta en el presente. Existen bailarines que no pueden soportar sus presiones internas, por ejemplo: “No puedo fallar”, “debo llegar como mínimo al 3° puesto”, etc; otros, tampoco soportan las presiones externas, por ejemplo: una baja puntuación, las críticas de sus compañeros, la ovación del público al momento de la puesta en escena, etc; para lograr soportar estas situaciones se necesita determinada fortaleza mental, que con esfuerzo y continuidad puede conseguirse. Un tema que se encuentra íntimamente ligado al control de las presiones, es el manejo del estrés competitivo.


             


La disciplina, una de las claves del ballet

La Disciplina es la capacidad de actuar ordenada y perseverantemente para conseguir un bien. Exige un orden y unos lineamientos para poder lograr más rápidamente los objetivos deseados, soportando las molestias que ésto ocasiona. La principal necesidad para adquirir este valor es la Autoexigencia; es decir, la capacidad de pedirnos a nosotros mismos un esfuerzo "extra" para ir haciendo las cosas de la mejor manera.

El que se sabe exigir a sí mismo se hace comprensivo con los demás y aprende a Trabajar y a darle sentido a todo lo que hace. La disciplina es indispensable para que optemos con persistencia por el mejor de los caminos; es decir, por el que nos va dictando una conciencia bien formada que sabe reconocer los deberes propios y se pone en marcha para actuar.
Este valor es fundamental y básico para poder desarrollar muchas otras virtudes, sin la disciplina es prácticamente imposible tener fortaleza y templanza ante las adversidades que se presentan día a día.
Siempre debemos estar concientes del objetivo que queremos lograr y proponernos alcanzarlo; eso, es eficacia. Ser eficaz es la capacidad de producir resultados; no solamente se debe dar en las áreas en que producimos cosas, sino también debemos dar resultados como alumnos, padres, hijos, hermanos y como ciudadanos. Todo ésto se ve reflejado cuando entregamos una tarea o un trabajo o cuando alguien espera algo más de nosotros; es decir, un determinado resultado. Lo que tenemos que dar es ese resultado y no podemos quedarnos en el esfuerzo ni en las buenas intenciones. Eso, es ser eficaz.
La disciplina es el valor de la armonía, por que todo guarda su lugar y su proporción. Los seres humanos debemos tender a nuestra propia armonía de ser, pensando, y actuando siempre en relación a un buen fin. Para conquistar este valor hay que empezar por aprovechar nuestra necesidad de orden en las casas y para ello hay que tenerles un lugar a cada cosa y mantenérselo por medio de la disciplina, poner siempre allí esas cosas. También hay que practicar el orden en el hablar, en el vestir y en nuestras pertenencias.

"Quien hace lo que quiere, no hace lo que debe"


La Disciplina en la educación
"Hay varias formas de disciplina pero por lo general la disciplina es un comportamiento humano, el cual es un comportamiento como una cierta libertad que se rige a ciertas leyes o reglas en cierta forma."
"En una institución educativa la disciplina puede ser expresada como un comportamiento en el cual el alumno se rige a las leyes del respeto hacia el profesor y con y para los compañeros del aula."
Si tomamos en cuenta lo antes expresado en los textos tenemos, como resumen que la disciplina en el curso es la forma por la cual el estudiante en cierta forma "entrega" respeto al profesor y los compañeros, aunque más se da el caso hacia el profesor ya que la disciplina la hace el curso entero y por lo tanto tenemos que la INDISCIPLINA ES LA FALTA DE DISCIPLINA por la cual se lleva a la violación de la regla de oro que es dar respeto y atención al educador en la institución.
La disciplina se da por diferentes factores como lo son el medio ambiente y la presión que sufren los educados y es así como la disciplina e indisciplina son propiedades exclusivas de los educados ya que se supone que la disciplina y la indisciplina es un hecho que "favorece" al educador.
Una persona puede carecer de disciplina cuando se encuentra bajo una cierta forma de libertinaje; tomemos en cuenta que la libertad de uno acaba cuando comienza la del otro y es por eso que tanto el educador y el educado se merecen respeto y por eso es que hay a veces indisciplina porque a veces el educador sofoca la libertad del educando o hay casos en que el educando abusa de su libertad ocasionando una violación a la libertad del educador.
Por lo tanto el educador como el educando se merecen respeto, que en este caso pasaría a ser disciplina.
"La disciplina es la entrega de lealtad a ciertas condiciones impuestas por algo o alguien, la indisciplina es la deslealtad o irrespeto a esas condiciones".
En conclusión para que haya disciplina en una institución educativa (que en este caso pasaría a ser el aula de un curso) tanto el educador como el educando deben respetar la libertad del otro y por lo tanto entre los dos debe haber un mutuo respeto.

Y como no nunca hay que olvidar que:

"Cuando haces ballet, no existe el dolor ni el abandono"